lunes, 17 de enero de 2022

Inicio del año por el Naranco.

Comienza un nuevo año y habiendo quedado en el anterior con tan solo seis salidas montañeras, mi propósito es realizar cuantas más pueda durante este 2022 y romper la racha anterior con casi ya cuatro meses sin realizar ninguna ruta desde que visitase el Pozúa en agosto del 21.

Como la inercia hay que romperla de alguna manera, ayer domingo 16 de enero, aprovechando la buena tarde que había realicé uno de mis recorridos habituales por el Naranco encaminándome por el trazado del periurbano, a la altura de la ganadería del Chabolero, en la carretera Oviedo- Brañes hacia el Cantu Espines que aquí vemos a la izquierda 


siguiendo el periurbano hasta alcanzar su base donde por un sendero bien marcado que sale a la izquierda, se asciende cómodamente a su cima desde la que se tienen unas muy buenas vistas de Llanera;  Gijón y parte del recorrido del periurbano por la ladera norte del Naranco hasta la zona de los nidos de ametralladora de la cama´l Moro


No es mi intención describir pormenorizadamente el recorrido y de ahí que en esta ocasión haya pocas fotos y pocas descripciones del mismo. Creo que es de sobra conocido y tan solo quiero dejar testimonio de la salida y compartir las imágenes de la puesta de sol que la tarde me regaló y que veréis al final.

Desde la cima del cantu espines, se retroceden unos metros por el sendero que nos llevó hasta ella y se toma otro sendero que sale a la izquierda y que en descenso nos lleva por su ladera este hasta entroncar con un cruce muy claro. A la derecha, se sale al periurbano que pasa a escasos 30 metros, mientras que a la izquierda, el sendero sigue a media ladera de la cara norte del naranco hasta entroncar con el periurbano bastante mas allá, cerca del camino que baja a Ladines. Es un tramo muy guapo. Bien marcado el sendero y fácil de recorrer aunque hay que guardar atención pues es utilizado también por ciclistas y dada su estrechez es complicado cruzarse. Os dejo foto de su embocadura con el periurbano


y una vista mas general. Según se llega al periurbano, a la izquierda que sería la toma que véis, es una pronunciada bajada hasta la vaguada donde sale el camino a Ladines, desde donde comienza una pronunciada subida que va a la Pevidal pasando primero por el emplazamiento de los nidos de ametralladoras de la cama´l Moru que están en la loma final de la derecha.


mientras que a la derecha, que será el rumbo que siga, se encamina en notable subida al desvío a La Contriz que encontraré al final de la cuesta con la nueva señalización; al de la peña Llampaya, que está según el poste a 1,3 km y la carretera de Oviedo a Brañes

Tras un largo trecho en subida, el periurbano prosigue ahora a nivel dando un respiro y contemplando el redondeado cantu Espines y en la lejanía el Gorfolí


Tras desviarnos a la izquierda para seguir el sendero que llevará hasta la peña Llampaya pasaremos por esta preciosa espinera con unas guapas vistas de Oviedo 


Desde la misma peña, la naturaleza me regaló esta preciosa puesta de sol como colofón de la ruta 









Esto fue todo. Espero que os haya gustado.

Hasta pronto.

Saludos







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domingo, 16 de enero de 2022

L´Obiu desde la ermita de Santa Ana.

 

Recién llegados de tierras tarraconenses, el 21 de julio aproveché para hacer una escapada express a uno de esos picos que se prestan a ello por su proximidad a casa; por ser una ruta corta y por las buenas vistas que desde su cumbre se disfrutan. Me refiero al Obiu, en Teverga al que había visitado a finales de 2010.

El punto de inicio escogido fue desde la ermita de Santa Ana, en la carretera que une Entragu con Villabre, a los pies de peña la Sala y el pico Cuervu


siendo hacia el collado Pandiella que los separa hacia donde primero hay que dirigir nuestros pasos, primero por una marcada pista que sale desde detrás de la ermita para pocos metros después de comenzar el descenso meternos por un sendero que sube por su talud izquierdo


teniendo que superar los primeros metros de desnivel por un terreno bastante tomado de maleza, lo cual no debe desanimarnos pues en breve se enlaza con un marcado y limpio sendero que asciende

(vista atrás una vez que se enlaza con el sendero: capilla, pista, zona tomada y sendero) 

atravesando un bosquete de avellanos durante un pequeño trecho,


(vista atrás de la salida del bosquete)

 

hasta alcanzar el mismo collado desde el que tenemos enfrente al Obiu


mientras que detrás se abren las tierras teverganas cortadas por los diferentes valles que la conforman hasta sus tierras mas altas 

desde el collado se abren varias opciones tales como ascender por la derecha a la peña la Sala; bajar a los fondos de Pandiella, si continuamos de frente o por la izquierda bien ascender al picu Cuervu o bien faldeándolo como haré en este caso, encaminarse al collado Cunquín, entre el Cuervu y el Obiu, siguiendo alguna de las muchas trochas de ganado en las que hay algún jitu


con una característica espinera desde la que así de guapo se divisa el Caldoveiro


desde el collado Cunquín, tenemos ante nosotros toda la ladera del Obiu que habrá que ascender hasta su cumbre que desde aquí aún no está a la vista


desde el collado así se ve el camino recorrido desde el collado Pandiella con el pico Cuervu a la derecha; la Sala, en el centro (entre ellos está el collado Pandiella que no se ve tapado por la ladera del Cuervu) y Sobia, al fondo



mientras que al otro lado del Cunquín (izquierda según se asciende al Obiu) las vistas se abren hacia los puertos de Marabio y el Caldoveiro


iniciando el ascenso por la ladera del Obiu vemos atrás parte del recorrido antes ya descrito aunque ahora vemos tanto el collado Pandiella y el collado Cunquín


pronto encontraremos jitos que servirán para orientar nuestros pasos aunque es una ascensión bastante intuitiva superando diversos repechos rocosos por los que se irá evitando en lo posible la vegetación que cubre la ladera


se va ganando altura poco a poco, aquí mirando atrás ya se ve al pico Cuervu, "por debajo"


aunque todavía queda bastante ascensión. La cumbre aún está por detrás del último picacho a la vista


ya próximos a élla, damos vista al Aramo; sierra de Caranga; Gorrión  y peña La Collada


así como Sobia, tras el tajo del desfiladero de Valdecerezales; peña Gradura; la Sala y al fondo la cordillera cantábrica


con estas vistas, alcanzo la cumbre marcada con un mojón de piedras y un espectacular mar de nubes cubriendo la parte central de Asturias taponado por el Aramo y la sierra de Caranga  impidiéndole el paso a los valles teverganos pero ocultando la vista de Oviedo


las vistas desde el Obiu son espectaculares:

Aramo; sierra de Caranga; Gorrión y Contruiteiro; peña La Collada



Sobia y Peña Gardura. 


Gradura; La Sala; Cuervu y valles teverganos hasta la cordillera, al fondo, con Peñas Negras

Puertos de Maravio; Caldoveiro y el cordal con el Tórzanu y Pelau


El cordal que desde el Caldoveiro llega al Obiu; el que se dirige hacia Cueva Llagar y Bandujo


El disfrute es total pero toca pensar en regresar así que foto en la cumbre



y a desandar el camino. Primeramente por la cumbrera


para ir dejándose caer hacia al collado Cunquín


para desde él, continuar al collado Pandiella

y bajar ya a la ermita de Santa Ana para dar por finalizada esta prestosa ruta.


Esto ha sido todo, amigos. Espero que os haya gustado.
Hasta pronto.
Saludos







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miércoles, 12 de enero de 2022

Pozúa.

Tenía pendiente la cumbre del Pozúa que había dejado a medias en la despedida de año del 2019 junto a Manuel, Susi y Pedro (ver aquí) y sobre todo por tenerla en mente para futuros proyectos así que aprovechando la estancia veraniega en Soto de Sajambre, el día 11 de agosto de 2021, hasta allí me encaminé. Si bien en el intento comentado el punto de partida fue desde el Pontón, en esta ocasión quería pasar por la majada de Pozúa cuyo emplazamiento tan buena impresión me había causado aquel día 


Así pues, tomando como punto de partida la fuente del infierno


comienzo la subida por la pista que parte desde su derecha


que pronto va ganando altura por el corazón del bosque. Hay dos opciones: seguir su trazado o recortar por alguno de los atajos existentes. Yo seguí esta segunda opción, si bien la pendiente se acentúa considerablemente aunque la sensación de recorrer el bosque siempre compensa


Sea cual sea la opción escogida, finalmente los atajos se unen al trazado de la pista casi ya finalizando el bosque para alcanzar un pequeño claro desde el que así se ve el Pozúa


y en el que me encuentro este tronco caído de árbol que me hace soñar configuras mitológicas, viéndose las cumbres del Pozalón y Niajo al fondo


tras esta ensoñación, el hayedo toca su fin justo antes del emplazamiento de la majada de Pozúa


el lugar es idílico aunque me detendré para su contemplación al regreso. Aún queda mucho terreno que recorrer así que la cruzo y continúo la ascensión dejándola atrás y ampliando vistas hacia el tajo del desfiladero de los Beyos con Carriá a la izquierda y porra de Valdepino a la derecha y Beza con todo el protagonismo sobre un diminuto Oseja de Sajambre asomando sobre los últimos árboles del hayedo


prosigo valle arriba para alcanzar las hoyas de Pozúa  desde las que me voy escorando a mi izquierda poco a poco, dejando a mi derecha el Pozúa y su amplia ladera oriental


para alcanzar la línea divisoria del valle y de León y Asturias en el punto entre el collao Argayao y el alto de las Arregueras donde me había quedado en el intento de 2019 y desde el que ya me limito a seguir la alambrada "divisoria" 


que me encamina por un terreno bastante tomado de vegetación, directamente hacia la arista del Pozúa, cada vez mas cercano


a la izquierda voy viendo la sierra de Pármede y el valle de Hoyo Quemado, con el Yordas y Peñas Pintas al fondo


atrás va quedando el alto de las Arregueras que se ofrece como proa hacia el valle de Vegacerneja y el camino recorrido desde él,  ahora ya más limpio de vegetación y con algún jitu


por el que llego cómodamente a la cumbre


las vistas son espectaculares en todas las direcciones

al norte:

desfiladero de los Beyos; Porra de Valdepino; peña Beza; Jario y tras ellos macizo occidental de Picos de Europa con la sur de Peña Santa en todo su esplendor. Abajo: Oseja de Sajambre y Ribota de Arriba


hacia el noreste: 

sierras de Cebolleda y Gabanceda con el macizo central de Picos de Europa con sus cumbres emblemáticas a la vista


hacia el sureste: aunque lejanas, las cumbres de la montaña Palentina Tres Provincias; Peña Prieta; Murcia; Curavacas y Espigüete. El valle de Vegacerneja en primer plano y el Pandia, tras ella


al suroeste sierra de Pármede, en primer plano y Mampodres al fondo


al oeste: Ten y Pileñes con Peña Negra y Peña Mora, empastadas delante y Tiatordos al fondo a la derecha


al noroeste: Pozalón y Niajo con Pierzu y Carriá por detrás. El Cantábrico cubierto por las nubes.


Disfruto de estas vistas que contemplo con detenimiento, si bien he de estar algo por debajo de la cumbre en sí ya que un enjambre de hormigas aladas tiene tomada la cumbre


a la que poco mas tiempo que para hacerme la foto de rigor, puedo acceder


y tras ella, ya para abajo. He visto que me puedo descolgar hacia las hoyas sin llegar al alto de las Arregueras acortando el recorrido y en busca de ese paso voy (en rojo, subida. En azul, bajada)


Es fácil dar con él y luego ya se trata de descender toda la pradería hasta alcanzar la majada. Le verdad es que tenía ganas de llegar a ella y en todo el trayecto no hice ninguna foto. Tampoco hay nada de particular. Siempre a la vista, es buen punto de referencia para alcanzarla siguiendo alguna trocha de ganado, a la vez que se va disfrutando de las vistas del macizo occidental



Ya en ella, ahora sí toca disfrutarla con calma: 

Vistas hacia los macizos occidental y central

Peña Beza y Valdepino

de nuevo los dos macizos de Picos

El Central con Cabrones; Torrecerredo; Palanca; Llambrión; Friero; Salinas...

De nuevo hacia Valdepino y Beza

Niajo, con la arista desde la Guariza hasta la cumbre,  y Carriá

una flor


Toca seguir para abajo. La entrada al bosque está clara

una última mirada al emplazamiento de la majada y todo el valle hasta el cordal de la divisoria

y todo para abajo. Al llegar a la primera curva cerrada a la derecha de la pista (justo el lugar que se ve en la foto) la abandono y sigo de frente internándome en el bosque

disfrutando de sus formas y tranquilidad

un buen trecho mas abajo volveré a enlazar con la pista que me llevará a la fuente del infierno y ya desde ella, en coche a Oseja de Sajambre donde tomaré la merecida clara contemplando el desnivel desde la Guariza a la cumbre del Niajo por donde subí con Susi y Pedro (VER AQUÍ) en agosto de 2019

  
y ya regresar a Soto desde cuya carretera así se ve al fondo el Pozúa (marcado con un punto) sobre Oseja y la pica Ten

Entrando en Soto de Sajambre, es Peña Santa la que coje todo el protagonismo visual

Esto ha sido todo, amigos.
Espero os haya gustado.
Hasta Pronto.






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