sábado, 2 de febrero de 2222

El por qué de este blog.



Hay recuerdos que aún a pesar de haber transcurrido ya más de cuarenta años, están frescos en la memoria.

En 1.973 poco podía imaginarme que aquel regalo que mi padre me hizo el 30 de marzo, pudiese influir en mi vida, lo que hasta el día de hoy lo hizo.
Aquella tarde, llegó a casa y me dijo: “Te traigo este libro que te va a gustar. Toma”. Y me dió este pequeño libro:

Portada y contraportada.


















Cual sería mi sorpresa cuando al abrirlo me encontré la dedicatoria:


































En aquel entonces, con 14 años, estudiando 4º de bachillerato y en plena adolescencia, ávido de aventuras, ni que decir tiene que lo devoré “en menos que canta un gallo”.
Aunque el argumento básico eran los dramas acaecidos en el Naranjo de Bulnes, narrados con un estilo muy directo, muy apasionado,muy polémico tal cual era su autor:
















también entré en contacto con un mundo del que hasta entonces nunca había oído hablar: la montaña. En aquellas páginas había una guía básica de “los vocablos que para el montañero tienen un sentido especial y es importante familiarizarse con ellos”:





Encontré también la historia de un mito que, como no, me hizo soñar:



































Y ví los primeros croquis y fotos de un “espacio” que desconocía pero en el que entreveía aventuras soñadas y un mundo por descubrir:









Ni que decir que el efecto que desencadenó aquel regalo, ni mi padre ni yo mismo éramos conscientes en aquella tarde de final de marzo del 73. No recuerdo que pasó por mi mente, ni como se forjó en mí la afición que desde aquel momento surgió en mi interior. Lo que sí tengo claro, sobre todo porque fruto de aquella “pasión” me volví metódico en este terreno, es que el 5 de Septiembre de aquel mismo año, hacía mi primer excursión de montaña, como no, viviendo en Oviedo, al Naranco. Y así la describí en una libreta que rimbombantemente abrí con el título de “ Historial montañero” y que afortunadamente aún conservo hoy en día:







Tras aquella primera,seguirían La Magdalena, Peñamayor, La Mostayal.....
En Enero de 1974 me federé y asocié al Grupo Montañero Vetusta donde con Chema Arguelles, Julián, Tano y tantos otros desarrollé y amplié mi afición:









Durante todos estos años, muchas han sido las excursiones realizadas, muchas las cumbres ascendidas:








muchos buenos momentos compartidos con amigos:
Jesús, Alberto y yo. Gamonal 1974 - Con Eva,Ana y Fernando.Refugio de Vegarredonda 1.976





Juan Carlos, Jose Ramón y el Zar. Albos 1.979 - Alberto. Torre de Enmedio 1.978



Hubo una primera etapa intensa; un periodo de inactividad…. largo; pero seguido de un reinicio, ahora, junto a mis hijos Eva y Enol muy prestoso. De todo esto trata este blog. Lo que hace cuarenta años se escribía en unas hojas de libreta para recordar nuevos caminos, ahora se escribe on-line, eso sí, con la misma pasión, con el mismo cariño que antes, pero sobre todo, y gracias a las nuevas tecnologías, para compartirlo con más gente, con más “amigos” que disfrutan de esa misma afición que es la montaña y quien sabe si en algún lector podrán despertar estas modestas narraciones la misma aficción que aquel libro despertó en mí.
Poco a poco espero ir construyendo este blog tanto con las nuevas rutas que iremos haciendo, como con el material que el paso del tiempo ha respetado y aún conservo

descripciones en la libreta fundamentalmente:






Tarjetas de cumbres:






Fotos:
En el refugio del Meicin. Julio 1.975 - Bajando del Portillín con Ana, Eva y Fernando. Septiembre 1.975





subiendo a Peña Santa de Enol,con Eva, Ana y Fernando. Agosto 1.976 - Subiendo a Ubiña la pequeña con Alberto. Semana santa 1.979






y espero que sirva, aunque ya menos rimbombantemente, como recuerdo de mi afición por la montaña y como homenaje a mi padre que con aquel regalo hizo nacer en mí –¿fué sin saberlo?– la pasión por la montaña y todo lo que ello conlleva.

lunes, 31 de diciembre de 2018

Resumen del año 2018

Que 2018 no fue un buen año montañero para mí queda reflejado en este artículo en el que a manera de resumen hago un pequeño recorrido de las 8 rutas realizadas en el último semestre y más concretamente cinco de ellas en diciembre.

Un cúmulo de circunstancias que no vienen al caso retrasó hasta entrado agosto que calzara las botas por primera vez desde el 1 de septiembre del 2017 en que había ido al Vízcares con Manuel – ¡¡¡UN AÑO ENTERO EN DIQUE SECO !!! -.

No fue de extrañar por tanto que el 15 de agosto no alcanzara la cumbre escogida, el Tesu Mular, aunque si sirvió para encender de nuevo la mecha de la ilusión.

el 20 de agosto coronase con Cundi, Nuberu y Xoserra el Xistras tras una guapa ruta por el Aramo.

El 29 de septiembre arrimé hasta el Aramo con "Lola" aunque tan solo llegamos a El Mosquil por la súbita irrupción de la niebla y desde entonces y hasta diciembre, nuevamente un parón durante el que sí es cierto que realicé numerosas escapadas al Naranco a disfrutar de sus recientemente desbrozados senderos.

En diciembre, con ánimos renovados, fue la explosión:
el día 5 una buena ruta por el Aramo con Manuel y “Lola” que culminó en el Barriscal
el día 11 con “Lola” a La Mostayal;
el día 20 visita a Carlos en el Tromeu;
el día 22 a Peña Melera y pico Pandos desde Cuevas con Susi y Pedro y
el día 29 al Campo Faya; Sobre el Tambarón y peñón Ameno con Susi, Pedro y “Lola” para despedir el año.

Un año, pues, bastante discreto pero del que afortunadamente salgo con nuevos ánimos, nuevos proyectos y muchas ganas de disfrutar de la montaña y de la compañía de los amig@s que por ella transitamos. Así pues y ante todo, desearos a todos un muy, muy feliz 2019 en lo montañero y en lo personal de cada uno

    Y recordar que los acebos, en el monte. Nunca en una maceta.


Ahora sin más, el resumen de las rutas del 2018


Teso Mular.



Como cada año aproveché los días de vacaciones que pasa Eva en Degaña para al ir a buscarla, hacer alguna de las hermosas cumbres que allí hay. Siendo este año el Teso Mular desde Trabau. 
Poco antes de entrar en el pueblo hay una pequeña área recreativa a la derecha de la carretera y a la izquierda un panel indicando la ruta a las lagunas de Tablado PR AS 8.1. De aquí, un camino desciende hasta el río cruzándolo por este puente junto al que hay una fuente

De aquí, el camino va a encontrarse con el que viene desde la misma población, siempre bien indicado por las marcas del PR

Y desde la intersección, donde se gira a la izquierda comienza una larga subida siempre por el amplio camino que seguimos encontrando dos fuentes

Bastante arriba el camino se difumina un tanto atravesando un prado en el que girará a la derecha

Para luego, una vez recuperada la traza de camino, comenzar una larga y rectilínea cuesta que solo al final trazará unas marcadas revueltas antes de coronar el collado alto del valle, en aquel momento completamente tomado por los helechos

 desde el que las vistas se abren hacia el valle de Degaña a nuestras espaldas

Descendemos unos metros y nos adentramos en el bosque los Rechanos que cubre esta ladera del valle de Moreda, por el que en una trayectoria casi a nivel vamos a buscar el reguero de Moreda


avistando ya el Teso Mular

“Lola” y yo nos quedaríamos tras cruzar el reguero, por una zona bastante húmeda, en una revuelta desde la que se divisaba todo el valle de Moreda

No en vano tras un año sin salir de monte, aunque aún no eran ni las doce del medio día, las fuerzas flaquearon. Allí estuvimos casi una hora disfrutando del paraje y luego daríamos la vuelta para seguir disfrutando de hermosos parajes por el bosque

antes de regresar al coche para ir a Degaña a recoger a Eva y regresar a casa.





Xistras.


El 20 de agosto surge la oportunidad de acompañar a Cundi, Xoserra y Nuberu al Aramo, más en concreto al pico Xistras así que considerando la ruta asequible para mis mermadas facultades físicas, hablo con ellos y me apunto a la misma.
Nos encontramos en Mieres y desde allí, a Pola de Lena y ascenso a la Cobertoria para desviarnos por la carretera que conduce al Gamoniteiro, aunque no llegamos a él. Nos quedamos en la collada a la derecha de la curva que dicha carretera hace antes del Llagu Veneros desde la que contemplando estas maravillosas vistas,

emprendemos camino bordeando el lago por la cumbrera que va por su derecha, desde la placa en recuerdo a Juan mi vecino de tantos años, espeleólogo y que fallecería en un accidente de parapente en el pico Muelas de Boñar en 2003, para ganando altura muy poco a poco acometer el ascenso hacia al Pradiella cuya cumbre, así como la del Pontón, bordearemos por su ladera occidental en busca del collado que las separa del pico Trasmonte

al que si bien en principio intentamos subir desde el mismo collado, lo tomado por la vegetación nos llevó a retroceder para buscar a media altura la vira verdosa que desde la pista asciende en perpendicular a la cumbre y por ella, hacerlo más cómodamente. Coronamos la cumbre con un buen número de vacas pastando en ella, destacando peña Rueda y las cumbres mas significativas de las Ubiñas

Tras deleitarnos con estas vistas, Cundi nos llevaría al ventanu del Abedoriu, un espectacular ojo en la caliza con esta no menos espectacular vista de la Magdalena
Un lugar simplemente único y al que de no conocer su ubicación en ningún momento de daría con él por lo agreste del entorno

Desde aquí, iremos ganando altura por la vertiente oriental del Aramo dejando primeramente a nuestras espaldas estas cumbres recorridas

Atravesando varias hermosas vallinas, 

alguna de ellas que caen desde el mismo Gamoniteiro

Para ir claramente en dirección hacia la braña de Llazarandín, que podemos ver en un verde collado, siguiendo algún marcado sendero de ganado

Antes de alcanzar la braña, comenzamos a ir ganando altura a nuestra izquierda

para ir ascendiendo a la cumbrera


donde alcanzaremos la cumbre del Xistras

Las vistas extraordinarias

Tras cuyo disfrute y un pequeño refrigerio, comenzaremos el largo descenso por todo el valle que se abre a nuestros pies

 en busca de los Llanos de Martín y la casa del Inglés

Alcanzando la carretera muy cerca ya del Llago Veneros en donde comenzamos la ruta.






El Mosquil.

Casi un mes después y con buenos ánimos tras la anterior ruta por el Aramo, emprendí una nueva salida acompañado por "Lola" con la intención de saliendo de Bobies hacer las cumbres desde el Mosquil hasta la Carralina y bajar a Fontazán para regresar por el cantu Bildeu a Pan de la Forca y Bobies.

El día estaba espectacular y cuando llegamos a Bobies así de guapas estaban nuestras cumbres

Iniciamos el recorrido habitual hacia Pan de la Forca pasando por las praderías de Brañacé donde plácidamente rumiaban las vacas

Alcanzado el collado comenzó a formarse  una neblina  que no me gustó

Pero seguimos avanzando hacia los impresionantes paredones del Mosquil

Desde donde éramos observados fijamente

Y a su vez nosotros veíamos así mismo el coche aparcado en el corralito de Bobies, así como el Monsacro 


Llegado a la base de la canal en la que se encuentra el ventanu del Mosquil, no me ofreció mucha seguridad la alta hierba que la cubría así que decidí rodearla por la derecha a media altura sobre el Cantu Bildeo al que las nubes iban llegando

para luego girar a la izquierda y siguiendo una leve senda entrar en la canal en su parte alta desde la que pudimos acercarnos al ventanu cuando la niebla comenzaba a subir ocultando ya casi la Mostayal

Con el tiempo de hacer unas fotos y subir hasta la cumbre de El Mosquil

justo antes de que comenzase a subir la niebla por la canal 
y por nuestra espalda adueñándose del paisaje y tapando el resto de cumbres

“Lola” y yo bajamos hasta Pan de la Forca donde tras esperar mas de media hora a ver si despejaba, llegó un ganadero que bajaba de Fontazán que corraboró los malos presagios con lo que en animada charla bajamos con el hasta Bobies dando por terminada esta ruta con las vista tan distinta a la del comienzo, de las nubes agarradas a las cumbres.






Paseos por el  Naranco.

Tras pasar octubre y noviembre nuevamente sin salir de monte, aunque éso sí, pongo en marcha la rutina de caminar diariamente y muchas de las veces lo hago por los recientemente desbrozados senderos del Naranco





en diciembre quedo con Manuel y junto a "Lola" nuevamente es el Aramo el destino de una nueva salida a la montaña. En esta ocasión partiendo desde el Angliru para hacer 




El Barriscal.

Nuestro objetivo primero es conocer el furacu La Fural, para lo cual salimos del aparcamiento cortando hacia la izquierda por un terreno bastante caótico aunque de singular belleza, dejando a la vista siempre a nuestras espaldas la inconfundible figura del Moncuevu

Hasta situarnos bajo la cumbre de el Fural donde se encuentra esti Ventanu con guapas vistas hacia Riosa

Y desde la cumbre de El Fural, se abre un extenso panorama hacia el este asturiano destacando los cordales de Peña Mayor-Trigueiro; Sueve y Picos de Europa entre otros.

Desde aquí seguiremos, dejando a nuestras espaldas La Gamonal,

en continuo descenso por la vega los Gamones, con los picos Cuadrazales y Barriscal enfrente

para dar con una coqueta vega tras la que inmediatamente comenzaremos el ascenso por los bajeros del Cuadrazales desde donde hacia atrás vemos el terreno descendido por los Gamones (la franja verde situada entre la Gamonal en el centro de la imagen y el pico Fural, a la derecha)

para ir buscando la Llana la Collá, amplia campera entre ambas cumbres

 desde la que comenzaremos a subir la amplia ladera que nos llevará hasta la cumbre de El Barriscal contemplando esta vista de Oviedo a nuestras espaldas.

En la cumbre hace un intenso viento con lo que nuestras expectativas de contemplar el paisaje se reducen a sacarnos una foto en la que recupero mi mítico polo arco iris

Ante la extrañeza de “Lola” a quien el viento casi la lleva

Comenzando el descenso hacia el sur encaminándonos a los picos Llanón y Campa Teya para ver el paisaje hacia esos lares ya cercanos al Gamoniteiru

Y con buenas vistas hacia Peña Rueda y las Ubiñas

Desde allí, descenderemos hacia la vega Vallongo, bajo el Moncuevu

Donde en la bonita, aunque abandonada majada de Vallongo, reponemos energías y disfrutamos de la ausencia del viento

Antes de pasar a la vega los Llagos para ascender al cantu Vallongo desde el que miramos atrás hacia las vegas recorridas

por el que alcanzaremos el cantu´l Arandanal 

para por unas pequeñas pero muy guapas vegas alcanzar el mayau del Angliru y llegar al fin de la ruta.





La Mostayal.

El 11 de diciembre nuevamente me encamino en compañía de “Lola” al Aramo, en esta ocasión a la Mostayal, cumbre que no visitaba desde el 16 de marzo de 1975 ¡¡¡casi 43 años!!!

Y nuevamente comienzo la ruta desde Bobies. Ya sé es lo más cómodo pero de momento sigo cogiendo forma, aunque ahora ya estoy bastante mejor pero no quiero forzar. Así que de nuevo me encamino hacia el collado Pan de la Forca contemplando el Mosquil donde hace poco más de dos meses estuvimos “Lola” y yo.

En el collado, en esta ocasión giro a la derecha y comienzo el ascenso hacia la Mostayal dejando atrás la sierra del Aramo

La subida es muy evidente y trazos de pintura amarilla y blanca ayudan a quien no la conozca. Tras un ascenso continuado, se recorre un tramo por la cumbrera en la que se abren canales como esta que dejan ver infinidad de cordales hacia el este de Asturias

Y tras otro corto tramo de  fuerte ascenso se gana la cumbre con el Aramo al lado
En esta imagen se ven claramente el recorrido que pretendía hacer cuando en septiembre la niebla lo impidió: Los paredones de El Mosquil y sobre ellos las cumbres que prosiguen hasta la Carralina, empastada ante el Monrrasiellu y la Gamonal y a la derecha de la Carralina, la vega de Fontazan, soleada, y el Tambarón a su derecha.

Las vistas desde la cumbre son importantes y preciosas  hacia todos los puntos cardinales, entre las que destaco la de los puertos de Andrúas, al oeste dela sierra del Aramo con la Airúa Naval; la sierra de Caranga y el pequeño Cutuay por delante

La vista hacia la costa con el embalse de los Alfilorios; Oviedo y Gijón, muy desdibujado, al fondo

Pedroveya y el desfiladero de las Xanas. Otro de los puntos de partida para alcanzar esta cumbre

Peñerudes y parte de las vegas escalonadas por las que también se sube a la cumbre desde esa población

Los picos de Europa con la cumbre del Monsacro en primer término y la llamativa crestería de  peña Manteca que conforma la foz del rio Morcín

La peña el Castiello y la sierra de Guanga con la zona de las cascadas entre ambos y la población de Castañedo del Monte al otro extremo de la sierra

Hay infinidad de panorámicas desde la cumbre por lo que permanecemos en ella, contemplándolas, un buen tiempo antes de sacarnos una foto de recuerdo

E iniciar el regreso desandando nuestros pasos por la zona cumbrera

Para luego, en la bajada hacia el collado de Pan de la Forca ir dejándonos caer a nuestra izquierda

para dar vista a las praderías y majada de Brañacé

buscando el mejor camino por esa ladera para llegar a sus praderías y descender directamente al corralito de Bobies para dar por concluida la ruta.

Al pasar rumbo a casa por el embalse de los Alfilorios, así se veía la Mostayal reflejada en sus aguas





Peña Tromeu.

Sigo con muy buenas sensaciones y ganas de pisar monte y el 20 de diciembre salgo en dirección a Teverga para acercarme al Tromeu, cumbre a la que acostumbro visitar todos los años desde que en ella descansa el amigo Carlos.

El punto de partida en esta ocasión es la Braña de Tuiza, en la subida al puerto de San Lorenzo, para desde ella por la pista que va a Chamaraxil una vez llegado al collado Tromeu, desviarse a la izquierda para emprender la subida al pico siguiendo un sendero jitado hasta la cumbre. 

En el camino con esta vista atrás de la peña el Castiello, la carretera del puerto y alguna de las cabañas de la braña de Tuiza

se encuentra primero la desviación de la pista, a la izquierda, que va a la bonita braña de El Rebellón. En caso de no visitarla y seguir por la pista hacia el collado Tromeu, poco después, tras cruzar una amplia campera y donde la pista hace una pronunciada curva a derechas si se sale de ella de frente, hay un sendero entre los escobales que conduce a la laguna de la Canalada en la que se refleja la peña Tromeu


Siguiendo después nuevamente la pista se llega al citado collado y allí junto al corral que para saneamiento de las reses queda a la izquierda, se inicia el ascenso a la cumbre por un marcado sendero que está jitado hasta la cumbre donde un buzón colocado por sus amigos recuerda a Carlos

Desde ella hay excelentes vistas entre las que en este reportaje destaco hacia el Caldoveiro, Tórzanu y Pelau 

hacia la sierra de Gradura con Obiu, Cuervu, La Sala y  Gradura, con el Naranco al fondo

hacia el pico Redondo, visita dentro de pocos días para despedir el año los amigos del grupo “Farturas, monte y comedia”

Hacia Chamaraxil

en el descenso, sigo mirando al pico Redondo y aprovecho una zona de acebos para tomarle nuevas fotos

así como a la peña el Castiello con otra luz pero igual de impresionante


Os dejo, para completar la información de esta cumbre, unos enlaces de visitas anteriores







Peña Melera y pico Pandos desde Cuevas.

Dos días después de la visita al Tromeu, surge la ocasión de hacer junto a Susi y Pedro una nueva ruta en esta ocasión por el concejo de Aller. Me gusta la idea, tanto por compartirla con éllos como por ser ya una ruta más exigente con mayor duración y desnivel de las que vengo haciendo habitualmente lo cual me servirá para testear el estado real en que me encontraba.

La ruta que en esta ocasión parte desde el puente la Muñeca en Cuevas,

la anterior vez en 2011 en que la hice por las foces del rio Pinos , es dura y exigente pues desde el comienzo, el camino bien señalizado con las marcas del PR AS-31.1 asciende en fuerte pendiente y sin solución de continuidad los 722 mts de desnivel hasta la collá Cavera sin más que tres cortos recorridos en llano.

Atraviesa primero una zona de avellanos con alguna cabaña para luego adentrarse en un precioso fayeu 

en el que el camino pasa en ocasiones pegado al murallón calizo que conforma la escuela de escalada, y que asciende todo el valle de Melera.

Una vez se sale del bosque, desde la zona de los Praillinos vamos viendo ya muy abajo el fondo del valle desde donde hemos comenzado la andadura

Encontramos poco más arriba las cabañas de la collá los Gallos desde la que ya se ve claramente la collá Cavera así como la peña Melera

que poco después ya quedan nuevamente por debajo, vista  desde la casería alta de la collá los Gayos desde donde avistamos al Retriñón

que de nuevo dejamos abajo tras cruzar otro pequeño pero bonito fayeu por el que nos arrimamos otra vez a las paredes de Melera y desde donde por empinado prado accedemos a la collá Cavera

La vista una vez en ella, es espectacular con la bravura del pico Pandos y la vista de peña Redonda por encima de la collá Pandos así como del Estobín asomando, al fondo,  entre ellos.

Ahora un giro de noventa grados a nuestra derecha nos arrima a la peña por la que buscaremos la canal que nos llevará directamente a cumbre para disfrutar de sus amplias vistas de las que aquí ponga la ya descrita desde la collá Cavera hacia la peña Redonda, que ahora gana en amplitud por el desnivel alcanzado,

así como hacia el Retriñón.

Descendemos desandando el camino hasta la collá y nos encaminamos por el mayeu de Pandos con la llamativa cabaña y Preu del Guaje (Toponimia recogida en el gran trabajo de Pindio-Pindio http://pindio-pindio.blogspot.com/2017/12/felechosa-la-melera-la-pena-pandos-las.html)

para alcanzar el collado Pandos o collá Palacios desde donde por su cara más asequible 

subiremos a la cumbrera

para coronar sus dos cimas


con vistas extraordinarias, si bien parecidas a las de Melera, de la que destaco el valle de Felechosa a nuestros pies y las cumbres de Peña Mea, Peñas Negras, Cuchu y la Forcada


El regreso que puede ser en circular por las foces del Pino, nosotros lo realizamos de nuevo por el mismo trayecto si bien ahora la luz ha cambiado y tanto la vista desde la collá Cavera atrás está mucho más moldeada

como hacia San Isidro, con el Torres destacando sobre el valle.


Nos quedan descender ahora otros 722 metros de desnivel llenos de buenas sensaciones y sorprendentes parajes.






Por las cumbres de la vega de Socellares: Campu la Faya; Sobre el Tambarón y Peñón Ameno.

Tras las buenas sensaciones que me dejó la ruta a Peña Melera y Pico Pandos, tenía previsto despedir el año con la ruta que los amigos de "Farturas, monte y comedia" iban a realizar al pico Redondo el 28 de diciembre, pero una ineludible tarea me lo impidió. Surgió sin embargo la oportunidad de realizar junto a Susi y Pedro y ya con "Lola" también recuperada, una de las rutas que desde hace tiempo tenía en "pendientes" por las cumbres que cierran por el este la vega de Socellares. Así que sin pensarlo dos veces, allá que nos fuimos el 29 de diciembre.


Dejamos el coche en el inicio de la pista que desde el puerto de Ventana va hacia Trobaniellu y caminando por ella con estas vistas del pico Redondo donde ayer despidieron el año montañero un buen puñado de amigos,

continuamos hasta el collado la Expriella desde donde se tienen estas vistas del Aramo

 desechando la subida por el Prau Menés 

para hacerla por el recién desbrozado camino de Cuesta Agria

que nos llevará hasta el collado de Cueñas Albas

paso a la extensa vega de Socellares con todas las cumbres que queremos hacer ante nosotros
    
Decidimos comenzar por el Campu  Faya por si “Lola” tuviese dificultad en subir al Peñón Amenu, poder haber pasado por los otros sin necesidad de volver a bajar a la vega, así que por un sendero que a la izquierda pasa por debajo del pico Beiforco nos llevará hasta el refugio desde el que comenzaremos a subir en busca de la muesca del Bullacu

bien visible ente nosotros

 a cuya izquierda se encuentra el primer objetivo: el Campu  Faya que alcanzamos sin dificultad y donde coincidimos con una pareja que también están realizando la integral y nos hacen la foto de rigor

Continuamos hacia la siguiente cumbre, Sobre el Tambarón

para lo que hay que descender nuevamente a la muesca del Bullacu para iniciar el ascenso al pequeño Buracu como paso previo al Sobre el Tambarón, unidos por una cresta
    (Foto: Susi y Pedro)

con unas impresionantes vistas y caídas hacia los puertos de Agueria

tras la cual ya se accede sin ningún problema a la cumbre del Sobre el Tambarón.

Las vistas de escándalo:
Al norte, con Campu Faya; Sobia con Saleras como cumbre más cercana; Aramo a la derecha; Vigueras, sierra de Begega, peña Manteca, entre otras a la izquierda.


Hacia el este infinidad de cordales cerrando la vista Picos de Europa

Al oeste, sobre la vega de Socellares y el Rebollosas y Beiforco, el Ferreirúa y tras él, casi todas las cumbres principales de Somiedo…

Al sur, peñón Amenu por el que subiremos por la cresta (puntos rojos) para luego descender desde su base por el hombro marcado en amarillo hacia la parte baja de la collada de Socellares para retomar el camino a Cueñas Albas.

Disfrute total sin olvidarse de los puertos de Agüeria y las cumbres de peña Rueda; Tapinón; Siegalavá y Huertos del Diablo

Hay que seguir. Aún queda faena, así que descendemos  orientando nuestros pasos a la base de la cresta del peñón Amenu que alcanzamos sin dificultad y comenzamos la subida. Entretenida y  echando las manos en ocasiones puntuales.


 Algún solitario jito da referencias. Y sin mayor dificultad salvo algún porteo que debo hacer con “Lola” alcanzamos la cumbre.
    ( fotos: Susi y Pedro)

Guapas vistas también aunque por similares a las anteriores no repetiré. Y tas su contemplación iniciamos el descenso donde nuevamente he de portear a “Lola” en algún paso complicado para ella y no del todo restablecida de la operación en la pata por lo que tiene poca fuerza aún.
    ( foto: Susi y Pedro)


Sin dificultad, descendemos hacia la base de la collada Socellares por un terreno complicado pero que se camina bien .

alcanzando el camino que lleva al collado de Cueñas Albas, pues bajaremos nuevamente por allí en vez de ir al plano de la mina en circular

 disfrutando así de la vega y las cumbres que hemos visitado

dando por finalizado un buen día y encarando con numerosos proyectos el año que se avecina.

Pues este ha sido el escueto resumen de mi año 2018 montañero. Espero que os haya gustado y para el próximo 2019 os deseo todo lo mejor.










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