martes, 22 de agosto de 2017

Cueto del Oso y Llaguna de Chagüeños.

Cuando escribo esta ruta, enero de 2022, han pasado ya unos cuantos años desde que la realizase e inexplicablemente había quedado en el tintero. Dado que la misma recorre unos parajes de extraordinaria belleza y poco frecuentados, intentaré al menos reflejarla y dejar alguna descripción que pueda resultar de utilidad para quien busque información sobre la misma.


22 de agosto de 2017.

A medio recorrido entre Cerredo y el puerto de Cerredo, una pequeña desviación hacia el fondo del valle al lugar conocido como Las Corradas, nos dejará en el punto de partida de la ruta situado en la margen opuesta del pequeño arroyo y justo junto a un par de llamativas picachas. En el mismo llano habilitado para aparcar unos pocos coches, paneles indicadores nos orientan por el camino a seguir "senda Lagunas de Chagüeños" que pasará junto a las picachas antes mencionadas donde había un antiguo calero y que una empalizada de postes impide el paso a la ganadería. Una marcada pista sigue desde este punto descendiendo hacia el arrollo del Regueiral 


para adentrarse en el precioso bosque de Frenedal 


  por el que  diversas indicaciones tanto de pintura de GR como jitos de piedra y tablas indicadoras, nos llevarán por un marcado sendero hasta una primera laguna, casi colmatada, que se ha de dejar a la izquierda para seguir ascendiendo hasta encontrar la laguna grande. 

En mi caso, desde ella y dejándola a mi derecha ascendí la ladera en busca de un collado en lo alto de la misma. 

    ( vista atrás)

si bien llegando casi arriba de la ladera, se enlaza con un sendero que baja desde el collado al que me dirigía y que la bordea completamente por lo que es otra opción para la subida aprovechando este sendero que la hace menos pronunciada

ya casi llegando al collado así se ve la laguna con la profunda brecha de la minería en la ladera opuesta del valle y el Cuetu Arbás

una vez alcanzado el collado,  ya se ve el Cueto del Oso justo enfrente dejando a nuestra derecha peña mayor que bien se puede subir o bordearla en busca del otro amplio collado entre esta misma y aquel, opción que yo tomé


desde él, a nuestra derecha se abre el valle de Pedroso con el cerro Bustatán cerrándolo


mientras a la izquierda, será el valle de Tejedo el que se abra a nuestro pies



desde este segundo collado, la cumbre del Cueto del Oso puede ganarse bien por la derecha, siguiendo un sendero que lo bordea; o bien por el centro, aprovechando las zonas de pedrero entre la vegetación.

Las vistas son espectaculares.

al noroeste:

en primer plano, Tachetas; alto de la Furaquina y peña mayor. Detrás, sierra de Degaña con el Cuerno de Changueiro en el centro y en último plano, peña el Xiplo y pico Caniellas


al nor/noreste:
el pico de la Viecha en el cordal que cierra por la izquierda el valle de Tejedo; al fondo, el Cueto Arbás  y el Cornón

detalle del Cornón

al noreste:
Peña Treisa; Cogollo y Cogollo Cebolleo; Cornón y las Ubiñas


al suroeste:
Valle de Pedroso con el Cerro Bustatán y por detrás, a su izquierda, el Alcornón de Busmori y el alto de Bigardón



Foto de cumbre


El descenso, lo realicé por el mismo trazado si bien desde el collado que da vista a la laguna seguí el sendero que la bordea encontrándome un chozo desde el que así se ve el collado (a la izquierda) y se intuye el recorrido desde él hasta este punto


y la laguna desde el chozo, con el collado esta vez a la derecha,


en la laguna aprovecharía para comer tranquilamente y disfrutar de su tranquilidad



Este escueto resumen, lo podréis completar viendo todas las fotos de la ruta AQUÍ


Espero que os haya gustado.

Hasta pronto.

saludos





.




miércoles, 16 de agosto de 2017

Los Muxivén desde Lumajo.

Así de guapo lucían el pasado 18 de junio los Muxivén cuando en compañía de Susi, Pedro y "Lola" dejábamos Babia, tras la visita a Pepe Moriscal  en su establecimiento de Huergas de Babia , y entrábamos en Laciana para acometer su ascensión desde Lumajo, en un día que presumíamos de mucho calor, como después comprobaríamos.

En la parte alta del pueblo, dejamos los coches en la explanada existente  y comenzamos la andadura siguiendo la pista de tierra que se adentra en el valle de la Almuzarra con un pequeño pero llamativo Cornón, que desde aquí también se puede coronar, asomando por detrás del pico la Regada.

Dejaremos de lado, en el primer cruce existente, el ramal que sube a la derecha y que sería el adecuado para ir al Cornón

siguiendo la pista de la izquierda para cruzar el arroyo que discurre por el valle, por ancho puente

desestimamos un primer ramal que a los poco metros sale a la izquierda de la pista, continuando por ella hasta encontrar un segundo que ahora si tomamos y por el que ascendemos


hasta toparnos con unas fincas cerradas enfrente, tras las cuales, imponente, está el Muxivén

nosotros aquí bordeamos la finca por su derecha para en la parte alta, cruzando una zona de altos escobales entroncar con un camino que bien podríamos haber tomado si frente a la portilla de la finca hubiésemos continuado más a su derecha por una pradera allí existente

de todas formas, y pese a lo incómodo de encontrarlo entre los escobales, el camino nos saca a una zona alta de prados que atravesamos siguiendo un leve sendero y dejando a nuestra izquierda los impresionantes paredones del Muxivén.

Por encima de estos prados, de El Navariego, coincidimos con los componentes de un grupo de montaña que también se dirigen al Muxivén y con quienes continuaremos un buen trecho

Atrás va quedando ya muy lejano Lumajo

y cuando alcanzamos la laguna Chaviecha, con bastante poca agua aunque Lola aprovecha para refrescarse

vemos hacia adelante el collado La Bobia al que hemos de encaminarnos

hacia el que progresamos por un sendero que discurre entre tapizada vegetación

facilitándonos el ascenso por la empinada ladera como se aprecia en esta vista en la que contrasta la inclinación de la ladera que subimos al collado La Bobia con la planitud, al fondo, del asentamiento de la laguna

Ganado el collado de la Bobia, giramos a nuestra izquierda para siguiendo la alambrada, por uno u otro lado –tarde o temprano hay que cruzarla-, ascender hacia el pequeño y cuarcítico pico La Bobia
    ( Vista atrás)

el  sendero va algo más a la derecha de la propia crestería por la que ascendemos nosotros para ir disfrutando de las vistas hacia el valle – señalar aquí que el valle de la Almuzarra es el límite entre la caliza, a su este, y la cuarcita, a su oeste. 

continuando por ella a la cumbre del Rebezo, con el Muxivén norte ya delante

mientras que atrás las vistas ya se han ampliado asomando el Cornón por encima del alto las Rebezas

Desde este punto tan solo resta seguir la cumbrera


por un marcado sendero

hasta alcanzar la cumbre del Muxivén Norte


desde la que vemos al grupo en la del Muxivén principal

Tras unos momentos de disfrute de las panorámicas desde la cumbre, proseguimos camino hacia la principal

continuando por la collada que los une hacia la principal cruzándonos  a medio camino con los componentes del grupo que seguían con su ruta

encontrándonos la cumbre principal que poco antes había estado “abarrotada”, completamente sola para disfrutar de sus vistas.

Al norte

con zoom:
    Cornón


Al este

Con zoom:
    Penouta

    Peña Chana y picos Blancos

Al sur

con zoom:
    Pantano de Las Rozas
Al oeste


En el buzón de cumbres encontramos un hermoso recuerdo para Rocky, un perrín montañero fallecido 

Y tras hacernos las fotos de rigor,

y a pesar del sofocante calor que hace, decidimos proseguir hacia el Muxivén sur para así completar la terna. Para ello descendemos desde la misma cumbre hacia  la amplia collada que los separa


por una ladera bastante empinada y con abundante vegetación

aunque un marcado sendero la recorre facilitando el avance

 bordeando por la derecha el crestón que hay a mitad de camino

desde donde contemplamos esta imagen del relieve glaciar

Avanzamos ahora por una zona más llana

hasta encontrarnos con el resalte cuarcítico que forma la cumbre sur

a la que ascendemos teniendo que ayudarnos con las manos en algún momento

Hace ya un calor tremendo y nos da mucha pereza regresar sobre nuestros pasos. Estamos en la vertical de Lumajo 

y aunque hemos leído que el recorrido desde esta cumbre sur hasta la población no “es aconsejable” por la densa vegetación existente que la convierte en prácticamente intransitable, decidimos volver por ahí así que nos trazamos una ruta a seguir en la que fijamos como objetivo prioritario el paso por unas pequeñas lagunas que hay en la base del pico para que “Lola” pueda refrescarse.

Desde la cumbre, trazamos un camino a seguir por los bloques cuarcíticos, en dirección sur, para bordear el crestón que conforma el Muxiven

y aunque la progresión se hace lenta tanto por el tamaño de los bloques, como por su inestabilidad

vamos descendiendo por ellos aprovechando siempre que se puede, pues fuera de ellos la vegetación entorpece el avance


llegamos así hasta un collado desde el que ya vemos, aunque bastante abajo, las praderías donde están las lagunas, y desde el que los cortados han dejado paso a terreno por el que poder descender

 aunque ahora ya toca lidiar con la vegetación “en estado puro”. Estudiamos el terreno y nos metemos en faena aprovechando siempre que podemos las zonas con piedras


ya que en las que no hay, la vegetación, alto y espesa, nos dificulta el avance.

 Llegamos finalmente a los prados donde están las lagunas y nos dirigimos hacia ellas



dejando atrás esta ladera por la que acabamos de descender

En las lagunas, Lola encuentra el alivio deseado chapoteando en sus aguas. Desde ellas vemos las cumbres del Muxivén, pequeña a la derecha, y del Muxivén sur, ésta sobre nosotros.

Es hora de continuar así que superamos la morrena que cierra la laguna y nos asomamos de nuevo al valle viendo Lumajo más cerca pero separados de él por una ladera de arbustos y escobas que hemos de atravesar hasta unos prados a medio recorrido. Nuevamente vamos buscando el terreno menos denso de vegetación y descendiendo hasta los prados

Tras atravesarlos hacia la izquierda, nos metemos por el cauce de un pequeño arroyo por el que si bien vamos algo más frescos, el avance se hace tremendamente pesado por lo denso de la vegetación. Por él descendemos como un centenar de metros de desnivel

hasta encontrar un terreno mas despejado en el que pronto damos con una muria de piedras que seguimos en descenso hacia la izquierda por la que llegamos a unos prados cercados

tras ellos, enlazamos con un marcado camino que siguiendo la muria y con Lumajo ya a la vista,

desciende hacia la parte alta del pueblo

para cruzar el río por un puente que está cerrado por una verja que saltamos

dando paso a una empinada caleya que sube hasta las casas

donde vemos la ladera descendida desde que encontramos el camino en lo alto del todo

y que conecta con el aparcamiento donde están los coches por unos escasos metros de un precioso camino empedrado

dando vista a las tres cumbres del Muxivén que acabamos de recorrer

antes de dirigirnos a la fuente

donde damos cumplida cuenta de unos litros de fresca agua que calman la sed y los 36ºC que había en aquellos momentos.

Dando por finalizado un gran día de montaña.


Como siempre os dejo los tiempos orientativos del recorrido:

En coche:
Oviedo - Lumajo (por el Huerna)......................................................... 90´


A pié:
Lumajo - collado la Bobia.................................................................... 80´
collado la Bobia - Muxiven norte.......................................................... 50´
Muxiven Norte - cumbre principal........................................................   9´
cumbre principal - Muxivén sur............................................................  45´
Muxivén sur - lagunas..........................................................................  70´
lagunas - Lumajo.................................................................................  80´



Espero que os haya gustado y como recomendación permitirme aconsejaros que desde la cumbre principal, desandéis vuestros pasos pues el resto del recorrido poco aporta a la ruta. Ni la cumbre del Muxivén sur ofrece vistas nuevas a las contempladas desde la cumbre principal,  ni el recorrido ofrece alicientes para seguirlo.
Esto es todo amigos.
Hasta pronto.